“NO SON LIBRES”: EL “CASO GUANIPA”
Y LA TRAMPA DE LAS EXCARCELACIONES
DE PRESOS
POLÍTICOS EN VENEZUELA
La excarcelación del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa duró apenas escasas horas.
Tras ser detenido nuevamente y quedar ahora bajo arresto domiciliario, bajo el régimen "chavista" nuevamente.
Por ello, ahora su caso vuelve a poner “el foco”, en un patrón que se
repetía en el régimen de Nicolás Maduro: Presos políticos que salen de la
cárcel, pero siguen sometidos a procesos abiertos y severas restricciones
Juan
Pablo Guanipa, dirigente opositor de Venezuela, fue liberado el domingo y horas
después detenido nuevamente y finalmente el día martes fue puesto bajo arresto
domiciliario.
El
caso reaviva las denuncias sobre excarcelaciones condicionadas y la falta de
garantías judiciales para los presos políticos, un patrón que se repetía
durante el régimen de Nicolás Maduro y que se da ahora bajo la gestión de la
presidenta interina Delcy Rodríguez.
El líder político de Venezuela Juan Pablo
Guanipa habla con los medios tras su excarcelación del Helicoide en Caracas el
8 de febrero de 2026
Es así, como Ramón Guanipa, hijo de Juan Pablo Guanipa, confirmó que su padre fue trasladado hasta su casa en Maracaibo, capital del Estado Zulia, para cumplir arresto domiciliario.
“Mi
papá continúa injustamente preso, porque cambiar casa por cárcel sigue siendo
prisión y por ello, exigimos su libertad plena y la de todos los presos
políticos”, afirmó Ramón en un mensaje publicado en la red social “X”.
También
agradeció las gestiones del Gobierno estadounidense “por su labor a favor de la
libertad de Venezuela y de todos los presos políticos”.
El líder político venezolano Juan Pablo Guanipa
hace un gesto tras su liberación de la prisión del “Helicoide” en Caracas el 8
de febrero de 2,026
Guanipa,
exdiputado y colaborador muy cercano de la líder opositora y premio Nobel de la
Paz, María Corina Machado, fue excarcelado el domingo tras permanecer detenido
desde el pasado mes de mayo del año que concluyó.
Una
vez fuera de prisión, Guanipa declaró a la prensa para abogar por la
reconciliación en Venezuela, pero “con la verdad”.
Dijo
que su nación “tiene derecho a ser un país libre”. También participó en una
caravana de motociclistas hacia “El Helicoide”, centro de reclusión de presos
políticos, donde familiares de los cautivos realizan una vigilia para exigir su
liberación.
Sin
embargo, durante la noche fue detenido por “hombres no identificados” que
interceptaron su vehículo.
Su
familia y la propia Machado denunciaron que el dirigente fue “secuestrado” por
el régimen y exigieron su liberación.
Juan Pablo Guanipa sostiene una bandera de
Venezuela en una caravana de motocicletas y automóviles hacia varias cárceles,
entre ellas el “Helicoide”
Además,
se publicó su certificado de excarcelación donde se indicaban restricciones,
como la prohibición de salida del país y su presentación ante los tribunales
cada 30 días, para completar el cuadro punitivo, que no da lugar por lo
expuesto, a una verdadera libertad.
Ramón Guanipa, hijo de Juan Pablo Guanipa,
muestra el documento de liberación de su
padre
De
acuerdo con el “Foro Penal”, desde el 8 de enero 426 presos políticos han sido
excarcelados por el régimen de Rodríguez. Sin embargo, al igual que Guanipa,
estos no tienen libertad plena.
Quedan
en prisión 644 presos políticos, entre ellos 185 militares, 80 mujeres y un
adolescente.
Una persona sostiene un cartel durante una
manifestación ante la Asamblea Nacional de Venezuela por la Ley de Amnistía
Gonzalo
Himiob, director vicepresidente del “Foro Penal”, explicó que lo ocurrido en
Venezuela no es una liberación plena de presos políticos, sino excarcelaciones
bajo estrictas condiciones judiciales, algo así como una semi-libertad
condicional.
“Estas
personas salen de la cárcel, pero siguen sometidas a medidas cautelares”,
remarcó.
Según
Himiob, los procesos penales permanecen abiertos, lo que permite al Estado
mantener un control permanente sobre los excarcelados.
COMENTARIO
Entre
las restricciones más frecuentes, detalló, figuran la prohibición de salida del
país, la obligación de presentarse periódicamente ante los tribunales y en
algunos casos, la prohibición de expresarse públicamente, ya sea ante los
medios de comunicación o a través de redes sociales.
Esta
situación implica —advirtió—, que los excarcelados pueden volver a prisión en
cualquier momento, si el Gobierno considera que han incumplido alguna de esas
condiciones. “A todos les podría pasar lo mismo que le ocurrió a Juan Pablo
Guanipa”.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, habla junto al ministro del Poder Popular para el Interior, Diosdado Cabello, durante una conferencia de prensa el 14 de enero de 2026
El
politólogo Luis Nunes coincidió en que las excarcelaciones de presos políticos
no constituyen una libertad real, sino que forman parte de un esquema de
medidas cautelares restrictivas que mantienen a los excarcelados bajo control
del Estado.
Para
Nunes, el esquema equivale a un mecanismo de censura y control político, más
que a una política de justicia.
Al
referirse específicamente al caso de Juan Pablo Guanipa, Nunes calificó el
proceso como una “liberación ficticia”.
A
su juicio, las decisiones del régimen con respecto a Guanipa no responden
únicamente a la presidenta Delcy Rodríguez, sino a presiones internas ejercidas
por Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y a quien atribuye un rol
clave en la vigencia y el endurecimiento de esta clase de medidas restrictivas.
“Yo creo que Diosdado Cabello presiona a la presidenta a cambio de su apoyo. Pero pienso que las horas de Diosdado Cabello están contadas”, refirió.
Según
el analista, la nueva detención de Guanipa se produjo luego de que el dirigente
opositor rompiera el silencio, ofreciera declaraciones públicas y realizara
actividades políticas visibles en Caracas, lo que —afirmó—, generó alarma en el
oficialismo, ante el riesgo de que se desarticulara la “narrativa de paz” que
el gobierno intenta proyectar.
Nunes
remarcó que ese patrón de excarcelaciones condicionadas no es nuevo y que
reproduce prácticas ya vistas durante el gobierno de Maduro.
“En
este aspecto, nada ha cambiado en Venezuela. No es una transición real, es un
engaño”, sostuvo.
HIJO DEL APRESADO GUANIPA DECLARA
También
cuestionó el contenido de la ley de amnistía en discusión en la Asamblea
Nacional, al señalar que estaría diseñada para beneficiar al “chavismo” y
excluir a sectores clave, como militares presos, lo que contradice el principio
de igualdad ante la ley.
En
ese sentido, recordó que el propio Guanipa reclamó que cualquier proceso de
justicia “sea igual para todos”.
Nunes
consideró que Estados Unidos incrementará la presión política y diplomática si
persisten esas prácticas, tanto en materia de derechos humanos como en el
debate sobre el cronograma electoral. No obstante, advirtió que una aceleración
forzada del proceso electoral podría resultar contraproducente si no se
completan antes las etapas de desmantelamiento del “chavismo” , así como la
estabilización institucional y de la economía del país.
“Tengo
la impresión de que Estados Unidos va a presionar más duro a través de la jefa
de misión. Y si Diosdado Cabello se pone malcriado, van a entrar y lo van a
agarrar. No tengo la menor duda”, indicó.
Alana Rodríguez, del partido opositor “Voluntad
Popular”, se reúne con su hija tras ser liberada de la sede de la Policía
Nacional en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, el 8 de febrero de 2,026
Por
su parte, el analista político venezolano Leandro Rodríguez Linárez, afirmó que
el caso de Guanipa, refleja la persistencia de prácticas arbitrarias en el
manejo de los presos políticos y la ausencia de garantías del debido proceso.
Recordó
que muchas de las detenciones de presos políticos fueron abiertamente ilegales,
realizadas sin órdenes judiciales, sin respeto al debido proceso y en numerosos
casos, por actores parapoliciales como los llamados colectivos.
“Ni
siquiera es claro por qué fueron encarcelados, ni bajo qué criterios son luego
excarcelados”, señaló.
Para
Rodríguez, la decisión de otorgar arresto domiciliario a Guanipa, responde a la
presión internacional, en particular de los Estados Unidos, sobre el gobierno
venezolano.
No
obstante, advirtió que lo sucedido con Guanipa también funcionó como una señal
de advertencia política interna: “Un mensaje del régimen para recordar que
sigue en el poder, aunque obligado a recalcular, por el tutelaje externo bajo
el que hoy opera”.
El
analista sostuvo que este patrón de excarcelaciones condicionadas —incluidas
prohibiciones tácitas o explícitas de hablar públicamente— no difiere del
aplicado durante el gobierno de Maduro. “Es un proceso oscuro, típico del
“chavismo”. No ha habido un cambio real en la forma de encarcelar ni de
liberar”, afirmó.
En
cuanto al escenario político más amplio, señaló que Estados Unidos ha avalado
un periodo de transición encabezado por el “chavismo”, bajo la premisa de que
aún controla las armas y las instituciones.
Ese
proceso —explicó— se desarrolla por etapas, con evaluaciones trimestrales,
orientadas primero a modificar leyes clave, generar estabilidad económica y
desmontar gradualmente estructuras del poder “chavista”.
Sobre
el calendario electoral, Rodríguez subrayó que no existe un cronograma
definido, aunque Washington ha reiterado que las elecciones son inevitables.
“Marco
Rubio ha sido más enfático que otros actores en que el “chavismo” no puede
perpetuarse en el poder”, dijo, en contraste con declaraciones internas de
líderes “chavistas”, que buscan dilatar el proceso.
Finalmente,
al referirse al debate sobre el control de la Fuerza Armada en una eventual
transición, el analista reconoció que existe resistencia dentro del estamento
militar, al que describió como profundamente politizado y comprometido con
actividades ilícitas, según señalamientos internacionales.
Dentro
de ese contexto, afirmó que el objetivo del proceso de transición sería
reconstruir una Fuerza Armada más institucional, de modo que un futuro gobierno
electo pueda ejercer autoridad efectiva, sin enfrentar una ruptura inmediata.
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