MÉDICO
PERUANO EN FRANCIA: “EN EUROPA HUBO UNA DESCONFIANZA MUY FUERTE HACIA LAS
VACUNAS, PERO ESO YA HA CAMBIADO”
Enrique Casalino, galeno
radicado en Francia, habló sobre el lento avance de las vacunaciones en el
Viejo Continente, la estrategia para combatir el temor que existe en parte de
la población por los antígenos y del tiempo que hay que esperar para conocer la
efectividad de la vacuna una vez iniciada la campaña de inoculación
“Nadie está a salvo hasta
que todos estén a salvo”. El jefe para Europa de la Organización Mundial de la
Salud (OMS), Hans Kluge, fue tajante al defender la importancia de las
vacunaciones contra el COVID-19, un proceso que en el “Viejo Continente” avanza
con excesiva lentitud debido a retrasos en la producción de los antígenos.
La campaña de vacunación en
la Unión Europea (UE) está muy por detrás de la que realizan Israel, el Reino
Unido –el único país de Europa en el top 5 de naciones con más dosis puestas
por 100 habitantes– y Estados Unidos.
La situación ha avivado las
tensiones entre la UE y las farmacéuticas, especialmente AstraZeneca, que solo
podría suministrar una cuarta parte de las dosis que había prometido para el
primer trimestre del presente año.
Todo esto mientras la
evolución de la pandemia, con terceras olas y nuevas variantes del virus, sigue
siendo preocupante. Aunque Europa ha visto una reducción en los contagios desde
hace más de 15 días, la curva de muertes por jornada se mantiene aún en niveles
muy elevados.
El panorama europeo lo
observa el médico peruano radicado en Francia Dr. Enrique Casalino, quien es
director médico del Grupo Hospitalario Universitario “Paris Nord Université
–APHP”.
El galeno, especialista en
cuidados intensivos, enfermedades infecciosas y en emergencias, aborda los
aspectos claves de la campaña de inoculación en Europa, así como la estrategia
que se debe seguir para convencer a quienes aún temen, en el “Viejo Continente”
y otras partes del mundo, a la vacunación.
-
¿Cuál es la mayor preocupación que persiste en Europa sobre las vacunas?
Hay varios puntos
importantes. El primero ha sido una desconfianza muy fuerte sobre las vacunas.
En Francia por ejemplo, más
del 35% de la población, y en algunas encuestas hasta más del 50%, decía hace
unas semanas que aunque hubiera vacunas no se sometería a ellas.
DR. ENRIQUE CASALINO
Médico peruano radicado en Francia
Los argumentos, en general,
eran que la vacuna se había desarrollado muy rápido, que no había mucha
experiencia sobre los efectos secundarios. Se trataba de una resistencia a las
vacunas, pero no una oposición fuerte.
La oposición total era del
10%, que eran aquellos que dicen que las vacunas no sirven para nada. En
cambio, el 35% o 50% que mencionaba antes está conformado por personas que
tienen una resistencia o dudas.
Para llegar a estos
ciudadanos ha habido una campaña de información que ha sido en parte oficial,
pero que también ha sido realizada por los médicos hacia sus pacientes y al
personal de salud que tenía reparos en vacunarse.
Todas las encuestan muestran
ahora que el porcentaje se ha invertido y que la mayor parte de la gente ahora
quiere las vacunas.
El hecho de que la vacuna esté disponible hace también que la gente quiera inocularse.
- ¿Cuál es la mejor estrategia para convencer a la ciudadanía y despejar las dudas sobre la vacuna?
En todo fenómeno social siempre
hay un 10% de personas que se oponen al tema en cuestión por convicciones
filosóficas, políticas, entre otras.
No hay que perder nuestro
tiempo en ese 10%. Hay que trabajar en la gente que tiene dudas. Hay que dar
todos los elementos de información necesarios, con una transparencia total.
En Francia por ejemplo, ha
habido una campaña de información insistiendo en que conocemos los efectos
secundarios de las vacunas y que son pocos. Explicamos que, teniendo en cuenta
la cantidad de personas que han sido vacunadas en el mundo, el riesgo de que
haya efectos secundarios graves es muy poco probable.
Otro argumento fuerte ha
sido la prueba de la eficacia de las vacunas, que hoy en día alcanza entre 70%
y 95%.
También se ha aclarado que no es una cuestión de dinero, ni de negocio de la industria farmacéutica. Ha habido una transparencia sobre eso porque las vacunas en Europa han sido compradas por la Comisión Europea, entonces los diputados han tenido acceso a todas las informaciones y eso ha hecho que ese argumento caiga un poco.
-
¿Es realmente la vacunación la mayor esperanza para vencer al virus?
Es la única esperanza. La
otra posibilidad es alcanzar la inmunidad de rebaño, es decir, que por lo menos
el 70% de la población haya sido infectada con el virus.
En Francia tenemos 65
millones de habitantes, si quisiéramos llegar a 70% de inmunidad colectiva eso
significaría que entre 300 y 450 mil personas morirían.
Si nos referimos a Perú hablaríamos de entre 200 y 250 mil
muertos. Es imposible, sería terrible. El precio humano es demasiado alto. No
podemos imaginar que vamos a llegar a la inmunidad de rebaño dejando que el
virus circule.
El segundo problema es que
cuando dejamos que el virus circule y contamine enormemente, este muta y en
algún momento nuestra inmunidad ya no respondería ante el nuevo virus.
Por eso es que la vacuna es
la única opción. Es la única estrategia que permite proteger a la población y
alcanzar la inmunidad de rebaño lo suficientemente rápido como para evitar que
las mutaciones del virus nos pongan en más dificultades.
Hoy está demostrado que la vacuna sigue siendo eficaz para las mutaciones que se presentan. La inmunidad natural no es una opción.
-
En este escenario, ¿qué tan preocupante es la lentitud de la campaña de
vacunación en Europa por los retrasos en la producción?
Actualmente hay una crisis
política mayor. La población le reclama al Estado que cómo es posible que no
tengamos las dosis de vacunas suficientes.
Hacer que la población se
adhiera a la vacuna y sienta que es una posibilidad real y pida vacunarse es
una cuestión de confianza. Y la confianza se rompe cuando le dices a la gente
que no tienes la vacuna.
Francia es la quinta o sexta
potencia mundial y cuando le explicas a la ciudadanía que Israel ha vacunado al
30% de su población, que Inglaterra ya está en 4% o 5% y que nosotros estamos
en 1% o 1,5%, la gente no comprende.
El gobierno explica que esto
sucede porque las vacunas han sido compradas por Europa para que haya una
transparencia total, pero eso genera que la gente se cuestione por qué si su
país es una potencia no puede tener antes las dosis.
En el fondo hay un
componente de egoísmo, pero es importante recordar que para que la vacuna
funcione no solo hay que vacunar a los países ricos, hay que vacunar a todo el
planeta.
Tiene que haber una toma de conciencia general de que tenemos que producir muchísimas más vacunas porque también hay que pensar en los países en vías de desarrollo, en los países pobres, incluso en aquellos que no tienen la capacidad de pagar las vacunas.
-
¿Por qué es tan importante que sea así?
Toda la población tiene que
tener acceso a la vacuna. Imagínate que vacunamos a todos los países que tienen
suficiente dinero, probablemente hoy en día el Perú está entre esos países.
En los países en que eso no
ha sido posible el virus va a seguir circulando, va a seguir mutando.
Una de esas variantes que ha
mutado podría regresar y comprometer la eficacia inicial de toda la campaña de
vacunación inicial que hemos hecho.
Es indispensable que tomemos conciencia de que todo el planeta tiene que ser vacunado. Tenemos que tener una solidaridad universal de toda la especie humana.
-
¿Cómo cambiará el panorama previsto para este año en Europa el retraso en la
distribución de las vacunas?
Un artículo publicado hace
15 días en una revista de virología explicaba que el mayor problema es la
producción de las vacunas. Y eso no es nada sorprendente.
Bill Gates dijo hace ocho
meses que cuando la vacuna estuviera disponible iba a costar entre 6 mil y 10
mil millones de dólares producirla masivamente, que iba a ser necesario crear
una maquinaria industrial.
Lo que es terrible es que
ahora da la impresión de que eso no ha sido hecho. Hoy en día la producción de
la vacuna tiene retrasos porque hay una demanda colosal.
Israel ya vacunó al 30% de
su población y comienza a ver que el número de casos está disminuyendo.
Esa es la prueba de que la
inmunidad de rebaño se puede obtener progresivamente por la vacuna.
En Brasil tenemos el
contraejemplo, a pesar de haber dejado circular el virus la inmunidad de rebaño
no ha sido lograda y el número de casos sigue aumentando.
Incluso los sistemas sanitarios de Europa no serían suficientes si se dejara que el virus siguiera circulando. La vacuna es indispensable.
-
Como menciona, Israel es el país que más ha avanzado en la vacunación y recién
está empezando a ver una reducción de casos. ¿Cuánto hay que esperar para
conocer la efectividad de las vacunas?
El Estado de Israel ha
vacunado al 30% de su población y ve que la curva comienza a disminuir. Hay una
disminución estimada de un poco más del 60% del número de casos.
Eso quiere decir que para
ver algo similar tendríamos que haber vacunado al 30% de la población. Sin
embargo, eso no significa que en ese escenario los vacunados y no vacunados
puedan hacer lo que quieran.
Se tienen que seguir
respetando las reglas de distanciamiento social y todas las medidas de
prevención de transmisión del virus.
Las mejores perspectivas en Francia plantean que podríamos haber vacunado al 50% o 60% de la población en setiembre del año 2021. Tenemos largos meses delante de nosotros, aun siendo muy optimistas. Además, no vamos a tener una erradicación del virus si solo un país está vacunado.
-
Eso quiere decir que pese a las vacunas ¿el virus va a seguir circulando a
nivel elevado en el presente año?
Por supuesto, es importante
recalcar que las vacunas no tienen por objetivo que la gente pueda salir a
parrandear.
La vacuna tiene por objetivo
proteger a la población. Uno no se vacuna para poder salir, ir a jaranearse y
volver a reunirnos con toda la familia.
Nos vacunamos para
protegernos a nosotros, a nuestros seres queridos y a toda la población.
Tenemos que seguir protegiéndonos para evitar que el virus circule y mute.
El ritmo de vacunación
forzosamente va a ser lento. Las campañas de vacunación no van a llegar a la
inmunidad de rebaño antes, por lo menos, de un periodo de entre seis meses y un
año. Imaginar que lo podemos hacer más rápido es sumamente difícil.
Israel ha obtenido bastantes vacunas porque ha comprado las licencias y ha financiado a los laboratorios y les han dado más rápidamente las vacunas. El escenario en los otros países no es el mismo.
-
Pese a las vacunas, la OMS ha instado a mantener las restricciones en Europa,
aun cuando se ha visto una caída en los contagios. ¿Qué tan importante es
obedecer las indicaciones en este momento?
Es fundamental. Sería una
locura que la gente piense que porque ya está vacunada puede salir, ver a los
amigos, dar un beso a la familia.
La vacuna es la ocasión para
que todos recordemos que tenemos que tener una solidaridad colectiva.
Todo lo que hacemos para
protegernos a nosotros lo hacemos también para proteger a los otros. Tenemos
que tener eso claro.
Fuente: Milagros
Asto Sánchez
Diario El Comercio de Lima-Perú







Comentarios
Publicar un comentario