LA
GRAN DIFERENCIA
ENTRE
UNA TRIBU Y UNA HORDA
Dentro de la sociología en el devenir
humano se reflejan dos características.
Tribu: Sociedad organizada donde priman
vínculos espirituales y sociales.
Horda: Comunidad nómada de carácter
rudimentario, egoísta y no social.
Dentro del devenir de
las sociedades, en sus bases mismas de su existencia las dos palabras
características que se han podido definir claramente son la emanada de las
conductas humanas.
Ello se puede distinguir
claramente en la actitud, el comportamiento que ante la pandemia de corona
virus estamos observando en dos naciones sudamericanas.
Pueblos antagónicos, que
en un debido momento de la historia, pasaron a la histeria de pelearse
territorios, que hoy gracias al Tratado Binacional, firmado en el año 1,998,
exactamente un 26 de Octubre, los mandatarios de las dos naciones ahora son
hermanadas.
Tribus
Dicho tratado, fue
denominado” Acta Presidencial de Brasilia”, en honor al anterior “Tratado de
Paz, Amistad y Límites” que debió haber concluido años atrás.
Tribus
Hoy, en plena pandemia,
las circunstancias del comportamiento humano en los dos países se reflejan
claramente, mientras en uno las gentes se comportan como Tribu, en el otro la
conducta es de Horda.
La diferencia en la
actitud demostrada ante la adversidad, saca de lo más profundo del ser humano
su verdadera idiosincrasia, basada en la forma de valores que puedan forjarse
al interior de cada individuo.
Por un lado encontramos
a una ciudad como Guayaquil, que fuera azotada por la pandemia en toda su
intensidad, en donde la gente moría en las calles, al faltarles el oxígeno, al
haber destruido sus pulmones corona virus.
Pero que sin embargo,
hoy se ha repuesto, y la sonrisa se ha dado paso sobre el dolor y la adversidad.
Ello, motivado por la
primera autoridad edil de la ciudad, que incluso ha procedido a levantar sus
manos de ayuda a la propia capital de Ecuador, al enviarles en convoy ayuda
humanitaria, en la cual, pese a la rivalidad eterna que existe entre pobladores
de la costa y de la sierra, han logrado salvar la valla del ostracismo
provincial, para dar paso a un mejor mañana, y al escuchar las gracias dadas
por el alcalde de la ciudad andina, cabe pensar que el comportamiento social,
es el de la TRIBU, expresada en sociología, como una conducta organizada, en
donde priman vínculos espirituales y sociales.
De otro lado, tenemos a
Perú, que dentro de la pandemia, en forma primigénia la conducta de las
personas no fueron acordes con la prevención que diera su primer mandatario.
Las calles llenas de
gente, sin protección, y algunos otros portándola, trataban de eludir a la
autoridad en las calles, procediendo a burlarla, y en donde NUNCA hubo unión,
ni solidaridad, dando como resultado el colapso de los hospitales, y una
continuidad del virus que halló “caldo de cultivo”, en la actitud de las
personas.
Las dos características
sociales, de conjunto humano, exteriorizada en la personificación de dos
naciones.
Hordas
El tumulto, la agresión,
el aprovechamiento, y el desorden a las medidas de bioseguridad dan el
comportamiento de Horda y en ninguna forma de Tribu.
Hordas
Tenemos por un lado a
una alcaldesa aclamada por su pueblo, y por otro a un presidente abucheado por
el pueblo, y a ministros de Estado que corrieron la misma suerte, incluso con
una amenaza latente de parte de ciudadanos israelíes, que sufrieron la penosa
muerte de uno de sus allegados.
Pero la pregunta es, se
estará aún a tiempo de que la Horda se vuelva Tribu, y sea solidaria y unida, o
de otra forma se hundirá la sociedad en una vorágine de la que será difícil
despertar.
Que nuestras vidas sean
como Tribus, y de ninguna forma como Hordas.
Más sobre
las tribus:
Una tribu es cualquier
grupo de personas, muchas o pocas, conectadas unas a otras, a un líder y a una
idea. Durante millones de años el ser humano ha formado parte de tribus, bien
sea por sus creencias, etnia, ideas políticas o incluso por sus gustos
musicales. Forma parte de la naturaleza humana.
Ahora que Internet ha
eliminado las barreras geográficas, temporales y económicas, los blogs y las
redes sociales están ayudando a que las tribus crezcan y se reproduzcan. Grupos
de millones de personas unidas por su afición al iPhone, su apoyo a Obama o su
preocupación por el medio ambiente.
¿Quién
va a liderar todas estas tribus?
La web puede hacer cosas
asombrosas pero no puede proveer de liderazgo a las masas que se forman día
tras día. Es todavía una tarea que nos atañe a nosotros. Cualquiera que quiera
a día de hoy ser un líder, goza de las herramientas para serlo, tiene en sus
manos la capacidad de serlo.
Si realmente cree que el
liderazgo es para otros, reflexione al respecto. Piense en gente como Joel
Polsky y su tribu internacional de brillantes programadores informáticos. O en
Gary Vaynerchuck, un experto enólogo con devotos seguidores. O en Chris Sharma,
que lidera una tribu de montañistas aficionados a escaladas imposibles.
Si deja escapar esta
posibilidad por liderar, corre el riesgo de convertirse en una oveja más del
rebaño, alguien que lucha a toda costa por mantener su “status quo”, sin
preguntarse si la obediencia que profesa le está haciendo algún bien a él o su
empresa.











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